<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://cantosrodados.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>cantosrodados</title><description/><link>https://cantosrodados.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;&lt;font color="yellow"&gt;VUELTA A CASA&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2007/012601-strongfont-size-4-font-color-yellow-vuelta-a-casa-font-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2007/012601-strongfont-size-4-font-color-yellow-vuelta-a-casa-font-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Vuelvo a mi origen. Al lugar donde nac&iacute; para todos vosotros. A la casa en la que est&aacute; mi infancia derramada. Vuelvo a las letras que me identifican y con las que me siento identificada. Vuelvo a m&iacute; y a&nbsp;mis polillas, las que&nbsp;me asustan&nbsp;y me conocen como nadie. <a href="http://laspolillassabendemi.blogia.com">Las que saben de m&iacute;</a> y me observan siempre silenciosas por las noches... Cuando m&aacute;s fr&aacute;gil soy. &nbsp;</p><p><a href="http://laspolillassabendemi.blogia.com/2007/012601-a-pesar-de-mi.php">http://laspolillassabendemi.blogia.com/2007/012601-a-pesar-de-mi.php</a></p>]]></description><pubDate>Fri, 26 Jan 2007 21:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="5"&gt;NIDOS&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/120101-strongfont-size-5-nidos-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/120101-strongfont-size-5-nidos-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"><sup><strong>Ilustraci&oacute;n</strong>: <em>Empty Nests</em> (Victoria Sheridan)</sup>&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Hoy, que no es especialmente gris ni fr&iacute;o, solitario ni silencioso, es, sin embargo, uno de mis <em>d&iacute;as-nido</em>.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Cuando era peque&ntilde;a, all&iacute; en el sur, el Poniente soplaba muchas noches, obligando a los term&oacute;metros estivales a encogerse y tiritar de fr&iacute;o. Y yo, envuelta en una peque&ntilde;a manta, me sentaba en el porche del jard&iacute;n junto a mi padre y aprend&iacute;a con &eacute;l el oficio de los insomnes. Mi madre nunca nos comprendi&oacute;, pensaba que lo que hac&iacute;amos de noche bien se pod&iacute;a hacer durante el d&iacute;a. Pero se equivocaba. Y se equivoca&hellip; De d&iacute;a las estrellas y los planetas duermen, el viento tiene un lenguaje distinto, m&aacute;s agresivo, la luna se esconde y enmudece, el mar no te acaricia el o&iacute;do, las farolas no organizan bailes de sombras y, sobre todo, por encima de todo, el silencio&hellip; S&oacute;lo se puede llegar a amar el silencio envuelto en su traje de noche.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">All&iacute; en el sur, en aquel jard&iacute;n invadido de pinos, hibiscos y buganvillas, aprend&iacute; a escuchar y callar con mi padre. Aprend&iacute; a observar y amar el mundo dormido, el letargo de la vida, y a captar los detalles del tiempo casi detenido y los instantes casi imperceptibles de aquello que nos roza y nos envuelve, y que casi siempre nos pasa inadvertido.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span> </p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Recuerdo una noche, de madrugada, el sonido del l&aacute;piz sobre el papel en el que mi padre esbozaba un nuevo dise&ntilde;o para el jard&iacute;n, y el Poniente comenz&oacute; a soplar con fuerza. Me acurruqu&eacute; sobre m&iacute; misma y me fij&eacute; en las copas de los pinos que bailaban quejumbrosas al comp&aacute;s del viento y derramaban sobre el c&eacute;sped l&aacute;grimas en forma de pinocha. Escuch&eacute; entonces un lamento agudo y entrecortado, casi inaudible, en alg&uacute;n lugar cerca de uno de los pinos. Me acerqu&eacute;, mientras mi padre me observaba sin decir palabra, y encontr&eacute; un nido en el suelo con dos peque&ntilde;os pajaritos piando desconsolados. Uno se acurrucaba inm&oacute;vil sobre s&iacute; mismo, como yo, protegi&eacute;ndose del fr&iacute;o, y el otro daba peque&ntilde;os saltos tratando de salir del nido. El viento les azotaba el plumaje de reci&eacute;n nacidos y los ojos se les llenaban de desconcierto. De la misma manera mir&eacute; a mi padre, buscando en &eacute;l refugio a mis dudas. &Eacute;l se acerc&oacute; sin prisa y observ&oacute; tiernamente a las tres criaturas que all&iacute; est&aacute;bamos. Se agach&oacute;, recogi&oacute; al rebelde que se hab&iacute;a escapado del nido, pas&oacute; un dedo suavemente por la cabecita del miedoso que se encog&iacute;a a&uacute;n sobre s&iacute; mismo y me dijo: &ldquo;<em>El Poniente ha tirado el nido del &aacute;rbol</em>&rdquo;. Me ofreci&oacute; el nido y sigui&oacute;: &ldquo;<em>Ponlo aqu&iacute;, en el suelo, entre estos dos hibiscos. Aqu&iacute; estar&aacute;n protegidos del viento y su madre podr&aacute; encontrarlos cuando venga a buscarlos</em>&rdquo;. Pero yo quise llevarlos dentro de casa. Sent&iacute;a una pena horrible sobre todo por el miedoso que permanec&iacute;a inm&oacute;vil y acurrucado. Pero mi padre contest&oacute;: &ldquo;<em>Si te los llevas dentro su madre no los encontrar&aacute; y entonces se morir&aacute;n de hambre. El viento no los matar&aacute;. Ya lo ver&aacute;s</em>&rdquo;. Y entre los dos dejamos el nido y sus cr&iacute;as protegido del viento. Y mi padre me envolvi&oacute; en su abrazo y me llev&oacute; dentro...</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 01 Dec 2006 04:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;MI NOMBRE MOJADO&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/111501-strongfont-size-4-mi-nombre-mojado-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/111501-strongfont-size-4-mi-nombre-mojado-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Gu&aacute;rdame entre tus manos, mi piel bajo tus dedos. &Aacute;breme la llaga del recuerdo, desgarra con tus dientes mi herida melancol&iacute;a. Quiero ser ara&ntilde;azo y caricia. Ac&eacute;rcame. C&eacute;rcame.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Rod&eacute;ame y emb&oacute;scame. Quiero ser la v&iacute;ctima de tu estrategia y caer en la red que tejen tus brazos. Sentirme perseguida por tu mirada, sentirme atrapada dentro de tu cuerpo. Sin salidas, condenada a sufrir tus abrazos. Manipulada por ellos, azotada por ellos.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Guardo silencio. Aguardo en la ausencia. Mi voz suena ajena, confundida entre gritos y pla&ntilde;idos. Ll&eacute;vame entre tus labios y pron&uacute;nciame como si fuera una mentira. Mi&eacute;nteme. Mi&eacute;ntame. Quiero ser palabra y sonido. Quiero quedarme en la punta de tu lengua y que nunca nadie llegue a escucharme. Quiero sentir mi nombre mojado y tu saliva escribiendo sobre mis besos. Quiero deslizarme por tu garganta como una blasfemia y obligarte a jurar en vano sobre mi pecho. Quiero que le pongas nombre a mis pezones y mi ombligo y que escribas sobre ellos tus pecados.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">M&aacute;tame. &Aacute;tame. Ah&oacute;game. Az&oacute;tame. Cast&iacute;game. Enci&eacute;rrame. Cond&eacute;name.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Qui&eacute;reme como si no quisieras quererme. <span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span></span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 15 Nov 2006 18:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;INCIERTO LEJANO&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/111101-strongfont-size-4-incierto-lejano-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/111101-strongfont-size-4-incierto-lejano-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Lejos no siempre es una distancia f&iacute;sica. A veces, muchas veces, es la medida del coraz&oacute;n. De dos corazones. A veces el amor puede medirse en cent&iacute;metros. O en kil&oacute;metros&hellip;&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Lejos, a veces, es un estado de &aacute;nimo. Una manera de sentir, una forma de a&ntilde;orar, una ausencia de calor, una nostalgia, un agujero en el alma. Lejos es, a veces, un estado f&iacute;sico, un dolor latente en el pecho, un reto a nuestros cinco sentidos, una prueba de resistencia, una enfermedad sin diagn&oacute;stico.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Lejos es un cruce de caminos, un rumbo perdido, una br&uacute;jula rota, una deriva&hellip; Es un lugar no se&ntilde;alizado de la vida, un mundo paralelo donde no existen esquinas, una carretera infinita en mitad de la nada.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">La distancia a veces es corta y, sin embargo, no se ve el horizonte. El fr&iacute;o empa&ntilde;a la mirada. El coraz&oacute;n se hace peque&ntilde;o y el aire cristaliza los pulmones. Una l&aacute;grima helada recorre la mejilla y se posa en los labios. Y con la lengua descubre fugazmente a qu&eacute; sabe la lejan&iacute;a.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Ayer dos l&aacute;grimas distantes me contaron lo lejos que estamos y lo cerca que estuvimos. </span></p>]]></description><pubDate>Sat, 11 Nov 2006 10:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;SO&#xD1;&#xC9; QUE ERA VOZ&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/102601-strongfont-size-4-sone-que-era-voz-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/102601-strongfont-size-4-sone-que-era-voz-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">La voz dorm&iacute;a profundamente y so&ntilde;aba que era silencio. En el sue&ntilde;o, disfrazaba sus notas de mudas ausencias y sordos vac&iacute;os. Y en su nueva forma silente, la voz, al fin, se escuchaba a s&iacute; misma.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">La voz so&ntilde;aba que se hac&iacute;a viento y en su forma a&eacute;rea soplaba heridas calientes y secaba l&aacute;grimas escondidas. La voz-viento volaba sobre futuros para devolverle al presente ilusiones abandonadas en otros presentes antiguos.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">La voz so&ntilde;aba con abrazar una respiraci&oacute;n, un aliento, una vida que no dol&iacute;a. So&ntilde;aba que se hac&iacute;a caricia de otras manos y susurro de labios ajenos. La voz no ment&iacute;a porque no era voz. Ment&iacute;an sus sue&ntilde;os&hellip;&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Y en sus sue&ntilde;os la voz era lluvia que mojaba las pieles ajadas, devolvi&eacute;ndoles la tersura. Y la lluvia era la voz con la que hablaban la tristeza y el deseo, las miradas y los besos&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Pero la voz, so&ntilde;ando, se encontr&oacute; con el grito y fue violada. Ni el viento ni la lluvia ni el silencio pudieron rescatarla. Y la voz durmi&oacute; profundamente y so&ntilde;&oacute; que era pesadilla.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Una vez so&ntilde;&eacute; que era voz. Y despert&eacute; siendo silencio&hellip; <span>&nbsp;</span></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 26 Oct 2006 13:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;LOCURAS&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/092801-strongfont-size-4-locuras-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/092801-strongfont-size-4-locuras-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><em><span style="font-family: Tahoma">Algunos d&iacute;as amanecen torcidos</span></em><span style="font-family: Tahoma">, me contaba una vez el loco a trav&eacute;s de la verja del parque. <em>El suelo se inclina y todas mis cosas ruedan y acaban amontonadas en la misma esquina de la habitaci&oacute;n. </em>Y agitaba los brazos por encima de su cabeza&hellip; <em>Yo me pego fuerte a la pared, pero me escurro. Y la pared de enfrente se va acercando a m&iacute;. Y al final, nos acabamos chocando y yo me hago un chich&oacute;n en la frente y ella se hace un agujero. </em>Y se se&ntilde;alaba la cabeza con el dedo. <em>Algunos piensan que estoy loco, pero yo creo que eso le pasa a todo el mundo. &iquest;A ti no te ha pasado nunca?</em>...</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Estoy loca. Vivo en las orillas de la cordura definida, caminando al borde de la raz&oacute;n. Tambale&aacute;ndome en una vida de amaneceres torcidos y de paredes amenazantes.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Estoy loca porque lloro l&aacute;grimas hu&eacute;rfanas de argumentos, porque siento penas remediables, porque sue&ntilde;o horas que no duermo. Loca porque s&oacute;lo existo en mis propias fantas&iacute;as, derram&aacute;ndome en futuros que s&oacute;lo son tiempos verbales, vaci&aacute;ndome de otros y satur&aacute;ndome de nadies.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Estoy loca porque no quise evitarlo cuando estuve cuerda, porque me calma el sonido de la tormenta m&aacute;s que cien soles brillando, porque me acaricio la piel con espinas de rosas, porque envuelvo las soledades en papel de seda, porque duermo cada noche abrazada a la tristeza. Y no pongo remedio. Y no lo evito. Y no lo intento m&aacute;s&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><em><span style="font-family: Tahoma">&iquest;A ti no te ha pasado nunca?</span></em><span style="font-family: Tahoma">... Y le se&ntilde;al&eacute; mi frente para que pudiera ver el chich&oacute;n. <em><span>&nbsp;</span></em></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 28 Sep 2006 02:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;MIENTRAS DESAPARECES&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/092001-strongfont-size-4-mientras-desapareces-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/092001-strongfont-size-4-mientras-desapareces-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Duele mientras se diluye. Duele que el amor sea como una gota de agua que nadie puede evitar que se evapore. Duele buscar entre sue&ntilde;os aquello que ya s&oacute;lo es recuerdo&hellip;&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">No quiero nada m&aacute;s de ti, ni siquiera tu nombre. Pero duele mientras lo borro de mi piel. No quiero una sola noche m&aacute;s cerca de tus labios. No quiero nunca m&aacute;s las horas que te pertenecen. No quiero las palabras con las que dibujas nuestros d&iacute;as ni las sonrisas con las que amanecemos.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Nadie puede ahora susurrarme dolores al o&iacute;do ni vestir mi piel con soledades. Las tristezas, las tuyas y las m&iacute;as, no se ba&ntilde;an ya en mis ojos. Ning&uacute;n espejo me devuelve tu reflejo&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Cuatro a&ntilde;os tachados en el calendario, desgastados, envejecidos y agrietados, se deshacen entre mis manos. Y lloro una &uacute;ltima l&aacute;grima de impotencia mientras tu ausencia va lentamente recost&aacute;ndose en mi pecho.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Porque duele&hellip; Dueles mientras desapareces. </span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 20 Sep 2006 05:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;A TUS PIES&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/091401-strongfont-size-4-a-tus-pies-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/091401-strongfont-size-4-a-tus-pies-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"><span style="font-family: Tahoma">A tus pies tengo mi cuerpo entero, mi piel desnuda, temblando sin motivo. A tus pies dejo el regalo de mi deseo, las caricias de un placer prestado, las manos que pecan a oscuras.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">A oscuras te llamo y te abrazo, te entrego la lengua y el ombligo, te miento y no me dejas que me arrepienta. A oscuras soy la que abandona la fragilidad y se vuelve piedra, la que devora sus propios miedos y los convierte en escudos, la que deja escapar las l&aacute;grimas por la puerta trasera del alma.</span></span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"><span style="font-family: Tahoma"></span></span><span style="font-family: Tahoma"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Tahoma">Dime algo, una frase, una palabra&hellip; Lo primero que se te ocurra. </span></em><span style="font-size: 12pt; font-family: Tahoma">Y sin pensar te dije: &ldquo;Tengo el coraz&oacute;n encerrado en el silencio de otros labios&rdquo;. Abriste los ojos, mudo, y me miraste. Me estudiaste el rostro con cuidado, repasando mis cejas, mi nariz, mis ojos, mi boca y mi cuello. Me rozaste el hombro con los dedos, con delicadeza y en silencio, y cerraste de nuevo los ojos: &ldquo;Diez palabras. El amor tiene cuatro letras y diez palabras&rdquo;. Y besaste con ternura la l&aacute;grima rebelde que se me escapaba por la puerta principal del alma&hellip;</span></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 14 Sep 2006 10:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;SE ME OLVID&#xD3; QUE TE OLVID&#xC9;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/090301-strongfont-size-4-se-me-olvido-que-te-olvide-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/090301-strongfont-size-4-se-me-olvido-que-te-olvide-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p><br><p></p><p><p><p><iframe src="http://www.castpost.com/Lib/playm1.php?filename=SE ME OLVIDO QUE TE OLVIDE.mp3&url=http://laspolillassabendemi.castpost.com/" width="250" height="40" frameborder="0" scrolling=No></iframe><br>Powered by <a href=http://www.castpost.com>Castpost</a></p><p><br /><p><br /><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Ahora que estás a punto de volver, he recordado lo que fui </span><span style="font-family: Tahoma"> </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Fui la constante madrugada que abrigaba tu sueño, el olor a piel que reclamaba tu soledad, la caricia suave de tu inseguridad. Fui el susurro de tu deseo, la playa donde varabas tus miedos, el roce de unos dedos que resucitaban tu piel entumecida.</span><span style="font-family: Tahoma"> </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">¡He sido tanto sin saber quién era!... Fui la sombra que proyectaban tus tristezas y fui también la distancia eterna entre tus manos y tus labios. He sido el aire, el espacio vacío entre dos palabras, una ventana entreabierta, unos versos asonantes, el libro al que olvidaron añadirle un final. No supe entonces que, siendo nada, se podía llegar a ser tanto. </span><span style="font-family: Tahoma"> </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Y ahora que estás a punto de volver, quiero regalarte todo. Quiero entregarte mi voz para que duerma junto a tu silencio. Quiero que sean tuyas mis nostalgias para que se peleen con tus indiferencias. Que mi soledad escape para reunirse con tus miedos. Quiero regalarte todos mis recuerdos para que los guardes junto a tus olvidos </span><span style="font-family: Tahoma"> </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Cuando vuelvas, yo ya me habré ido Ya no estaré más detrás de tus ausencias. Te marchaste de puntillas y desde la distancia me enviaste dos o tres silencios, un par de excusas y algún beso extraviado que te devolvieron con una cruz en la casilla de desconocido. </span><span style="font-family: Tahoma"> </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Ausencia y olvido podrían ser hermanos gemelos. Ausente, te olvidé. Y ahora que estás a punto de volver, se me olvidó que te olvidé</span></p></p></p></p></p></p></p>]]></description><pubDate>Sun, 03 Sep 2006 18:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;ELLA, M&#xC1;S QUE NUNCA&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/082701-strongfont-size-4-ella-mas-que-nunca-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/082701-strongfont-size-4-ella-mas-que-nunca-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">As&iacute; es como siempre me recuerdo cuando pienso en ti. Arropada por tus brazos. Protegida. Con esa seguridad que s&oacute;lo el amor de una madre transmite.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Mirando la foto te veo desde unos ojos de ni&ntilde;a, persiguiendo tus faldas, buscando siempre tu mano, tu mirada, tu sonrisa&hellip; Desde los ojos de ni&ntilde;a veo tambi&eacute;n a pap&aacute; al otro lado de la c&aacute;mara, persiguiendo siempre mis sonrisas, mis torpezas infantiles, mis juegos, mis ojos hambrientos de novedades&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Mirando la foto veo a la mujer a la que siempre he admirado, a la que rompi&oacute; los moldes a cada paso que daba, a la que nunca pudieron obligar a hacer nada que no quisiera, a la que luch&oacute; siempre por sus derechos antes de que el feminismo se inventara, a la que cay&oacute; mil veces y mil veces se levant&oacute; sin rendirse, a la que aprendi&oacute; a vivir enfrent&aacute;ndose a la vida misma, a la que no conoce el significado de la palabra derrota, a la que ense&ntilde;&oacute; a muchos el significado y el sentido de la palabra justicia.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Mirando la foto veo tambi&eacute;n a la madre que siempre ha estado a mi lado, acompa&ntilde;&aacute;ndome en mis tristezas y mis alegr&iacute;as, la que siempre me ha dado consejos pero nunca me ha obligado a nada, la que miraba desde la barrera c&oacute;mo me equivocaba pero nunca me dijo: &ldquo;<em>ya te lo dije</em>&rdquo;, la que sonre&iacute;a tiernamente cuando me ve&iacute;a tropezar mientras me insist&iacute;a en que volviera a intentarlo, la que me daba lecciones de fuerza, de lucha y de compromiso con gestos y no con palabras. Y, sobre todo, veo a la madre que siempre ha estado dispuesta a dejar todo si uno de sus hijos la necesitaba.&nbsp;<span>&nbsp;</span></span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Hoy s&eacute; que te sientes sola, que una parte de tu alma ya no est&aacute; contigo, s&eacute; que lloras cuando no te miramos, s&eacute; que aparentas esa fuerza que hoy no tienes y s&eacute; que le sigues buscando en cada olor de la casa, en cada papel perdido, en cada libro que dej&oacute; se&ntilde;alado y en cada uno de nuestros gestos y palabras. Porque hoy, m&aacute;s que nunca, &eacute;l est&aacute; visible en cada uno de nosotros.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Y por eso, por todo eso, hoy m&aacute;s que nunca, te quiero. Te quiero m&aacute;s que nunca&hellip;</span></p>]]></description><pubDate>Sun, 27 Aug 2006 14:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;PARA NO PERDER LA VOZ&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/081901-strongfont-size-4-para-no-perder-la-voz-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/081901-strongfont-size-4-para-no-perder-la-voz-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Fue hace tres d&iacute;as. Volv&iacute;a del trabajo. Sal&iacute;a cansada y aburrida, con la tensi&oacute;n roz&aacute;ndome la punta de los pies y la promesa de una ducha templada nada m&aacute;s llegar a casa. Me sent&eacute; en la parada a esperar ese autob&uacute;s que tarda m&aacute;s que ninguno, que parece que nunca termina de llegar, que llega muchas veces tan lleno que no se detiene. Estaba sola. Mir&eacute; durante unos instantes calle abajo apartando el pelo que se revolv&iacute;a delante de mi cara. Se hab&iacute;a levantado viento&hellip; Me gustan las tardes de verano en las que el viento despierta tard&iacute;o adelant&aacute;ndose unas horas a la noche. Pero aqu&eacute;l d&iacute;a no, y tampoco all&iacute;, en esa calle tan fea, tan industrial, tan sucia. All&iacute; hasta el viento era gris&hellip; Sent&iacute; de pronto que el banco cruj&iacute;a. Gir&eacute; la cabeza y encontr&eacute; a una se&ntilde;ora mayor acomod&aacute;ndose a mi lado. Su pelo era corto y gris, revuelto y sucio. Vest&iacute;a una falda hasta las rodillas azul celeste y una chaqueta de lana marr&oacute;n. Cubr&iacute;a sus pies con unas zapatillas de andar por casa, bastante maltratadas por el uso. Ten&iacute;a las piernas hinchadas, marcadas por innumerables varices y de su mu&ntilde;eca colgaba una bolsa de pl&aacute;stico del D&iacute;a. Algo ol&iacute;a mal, como a pescado, pero no acert&eacute; a adivinar si era ella o el contenido de la bolsa. Comenz&oacute; a hablar en un tono bastante bajo en cuanto tom&oacute; asiento. Dec&iacute;a frases sin mucho sentido y, de vez en cuando, me miraba. Y pens&eacute;: &ldquo;<em>ya me ha vuelto a tocar</em>&rdquo;. Desde siempre he tenido una especie de im&aacute;n para esa gente a la que le gusta entablar conversaci&oacute;n con desconocidos en las paradas de autob&uacute;s, en la cola del cine, en la cola del supermercado, en los andenes de metro&hellip; en cualquier rinc&oacute;n. A veces me gusta escucharles y participar t&iacute;midamente de esa conversaci&oacute;n espont&aacute;nea. A veces son locos tiernos que hablan de vaguedades, a veces son <em>freakys</em> simp&aacute;ticos y a veces tambi&eacute;n son viejos aburridos. Pero aqu&eacute;l d&iacute;a estaba cansada, con ganas de llegar a casa cuanto antes y no me apetec&iacute;a hablar con nadie. As&iacute; que me dediqu&eacute; a esquivar como pude sus miradas, pero aquella mujer no callaba&hellip;&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><em><span style="font-family: Tahoma">Yo le dije que el autob&uacute;s es muy inc&oacute;modo para m&iacute;, pero me dijo que no pod&iacute;a&hellip; Tendr&iacute;a que haberme puesto las medias, me duelen las piernas con este viento&hellip; Me dijo que ten&iacute;a que trabajar, que cogiera el autob&uacute;s&hellip; Bueno, pues ahora a esperar&hellip; Y luego vendr&aacute; lleno y no habr&aacute; d&oacute;nde sentarse&hellip; Da igual, si eso a &eacute;l le da igual&hellip; Ya lo sabes, para qu&eacute; andar&aacute;s pregunt&aacute;ndole&hellip; Pues parece que no viene todav&iacute;a&hellip; Y luego se enfada&hellip; Que se lo diga a la ni&ntilde;a, me dice&hellip; Ay, Dios m&iacute;o, estos ri&ntilde;ones me matan&hellip; Ya viene el autob&uacute;s, mira&hellip; La ni&ntilde;a tiene sus cosas, su casa, sus hijos&hellip; &iquest;Ma&ntilde;ana ser&aacute; jueves? Porque los jueves no viene Conchi, pues s&iacute;, ser&aacute; jueves entonces&hellip; Y despu&eacute;s viernes, los viernes me quedo sola&hellip;&nbsp;</span></em><em><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></em></p><p align="justify"><em><span style="font-family: Tahoma"></span></em><span style="font-family: Tahoma">El autob&uacute;s fren&oacute; y la dej&eacute; que subiera delante de m&iacute;. Me mov&iacute; como una culebra entre la gente que se agolpaba en el pasillo para avanzar hasta la mitad del autob&uacute;s con la esperanza de que aquella mujer se quedara al principio. Pero vi que me segu&iacute;a, apartando h&aacute;bilmente a la gente. Al final desist&iacute; y asum&iacute; que viajar&iacute;a a su lado. Me agarr&eacute; a una barra y mir&eacute; fijamente a trav&eacute;s de la ventana. Una vez m&aacute;s tratando de esquivar sus miradas. El autob&uacute;s arranc&oacute;. Y ella retom&oacute; su charla.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><em><span style="font-family: Tahoma">Lleno, ya se lo dije&hellip; Y sabe que no puedo caminar bien, lo sabe&hellip; Hay que ver c&oacute;mo conduce, me voy a matar&hellip; Qu&eacute; fr&iacute;o est&aacute; haciendo, vaya verano&hellip; A ella tambi&eacute;n le da igual, pero no importa, la entiendo, yo la entiendo, yo s&eacute; que ella tiene sus cosas&hellip;&nbsp;</span></em><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Dos personas m&aacute;s la miraban de reojo. Ella se dio cuenta y empez&oacute; a hablar mir&aacute;ndoles tambi&eacute;n a ellos. Y ellos empezaron a hacer igual que yo, mirar por la ventana o al suelo, para no cruzarse con sus ojos. Nadie se levant&oacute; para cederle el asiento.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">De pronto, se gir&oacute; hacia m&iacute; y me hizo una pregunta directa, acorral&aacute;ndome. <em>&iquest;T&uacute; vives sola, hija?</em>&nbsp; Dud&eacute; unos instantes. La mir&eacute; directamente a los ojos, vidriosos, envejecidos, tristes, y esboc&eacute; una sonrisa. <em>S&iacute;</em>. Ella neg&oacute; con la cabeza. <em>No es bueno, eso no es bueno</em>&hellip; <em>&iquest;no tienes hijos?</em>&nbsp; Y en sus ojos me pareci&oacute; ver una tristeza infinita. <em>No, no tengo</em>. Y entonces, fue ella la que perdi&oacute; la mirada a trav&eacute;s de la ventana. <em>A veces, yo tampoco recuerdo que tengo hijos&hellip; La ni&ntilde;a debe tener tus a&ntilde;os m&aacute;s o menos y tambi&eacute;n es bajita como t&uacute;</em>&hellip; <em>El chico es m&aacute;s mayor y muy alto&hellip; </em>Me qued&eacute; en silencio. No sab&iacute;a si deb&iacute;a contestarle o no. No sab&iacute;a si segu&iacute;a hablando conmigo o con sus recuerdos. Su mirada segu&iacute;a clavada en el cristal. </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">El autob&uacute;s lleg&oacute; a su &uacute;ltima parada. La gente empez&oacute; a amontonarse junto a las puertas para bajar. Me gir&eacute; para dirigirme tambi&eacute;n yo a la puerta y ella segu&iacute;a inm&oacute;vil y en silencio, pegados los ojos y los recuerdos, imagino, en alg&uacute;n punto de su vida. <em>Es la &uacute;ltima parada, se&ntilde;ora</em>, le dije. Y la arrastr&eacute; con mi voz de nuevo al presente. <em>S&iacute;, s&iacute;, gracias, bonita</em>... La acompa&ntilde;&eacute; hasta la puerta y le ayud&eacute; a bajar el escal&oacute;n del autob&uacute;s. Cuando me iba a despedir de ella y seguir mi camino, me agarr&oacute; del brazo y volvi&oacute; a clavarme su tristeza. <em>A veces hablo mucho, el chico me lo dice, t&uacute; no me hagas caso</em>. Y me dio unas palmaditas en el brazo. <em>Lo hago de vez en cuando para no perder la voz&hellip; </em>Me sonri&oacute;. <em>Gracias bonita, muchas gracias</em>&hellip; Y con un gesto de mano me indic&oacute; que me fuera.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Me fui. Me fui con su tristeza pegada en mi espalda, con sus ojos envejecidos clavados en el alma&hellip; Me fui con su soledad infinita enquistada en mi est&oacute;mago.</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 19 Aug 2006 06:48:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;AL O&#xCD;DO&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/081301-strongfont-size-4-al-oido-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/081301-strongfont-size-4-al-oido-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Me gusta cuando te tengo lejos y desde la distancia me susurras al o&iacute;do. </span><span style="font-family: Tahoma">Me gusta que abraces con tus palabras la oscuridad que me rodea. </span><span style="font-family: Tahoma">Me gusta poseerte sin tocarte y que me hagas tuya sin rozarme.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Pero tambi&eacute;n&hellip; me gusta saber que no soy tuya y que s&oacute;lo a veces puedes tenerme. Me gusta pensarte pens&aacute;ndome, me gusta saberte dese&aacute;ndome, me gusta so&ntilde;ar que me sue&ntilde;as&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Y cuando te tengo&hellip; me gusta desarmar tu seguridad con un simple parpadeo y descontrolar tu deseo con la punta de mi lengua. Me gusta el desaf&iacute;o de tus ojos recostados sobre mi pecho, tus manos inquietas desnudando mi verg&uuml;enza y tus besos resbalando por mi espalda.&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Me gusta que te quedes enredado en mis caricias y que tu mirada se beba a sorbos mi piel desnuda. Me gusta cuando tus labios se pierden entre mis muslos y yo me pierdo entre gemidos&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Me gusta que hagamos el amor despacio y deprisa, de noche y de d&iacute;a, desnudos y vestidos. Me gusta que s&oacute;lo t&uacute; y yo lo sepamos, que seamos el secreto de nuestros pecados.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Me gusta que me hagas el amor al o&iacute;do... Y que cuando te vayas, me digas siempre: &ldquo;<em>C&oacute;mo me gustas</em>&rdquo;. <span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span></span> </p><p><a href="http://esferasdeilusion.blogia.com/"></a></p>]]></description><pubDate>Sun, 13 Aug 2006 15:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;ARA&#xD1;AS EN EL RECUERDO&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/080301-strongfont-size-4-aranas-en-el-recuerdo-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/080301-strongfont-size-4-aranas-en-el-recuerdo-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Como ara&ntilde;as invisibles, derram&aacute;ndose en el aire, rasgando ventanas y desgarrando cielos... Igual que las ramas desnudas de invierno son tus manos sobre mi piel, cubriendo con trazos de sangre invisible un cuerpo coagulado. </span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Ya no siento tus caricias. Ahora s&oacute;lo me recorre tu recuerdo. Deja que lo desenrede, que deshaga sus nudos con cuidado antes de que al invierno vuelvan a crecerle las u&ntilde;as sin que mi piel haya a&uacute;n cicatrizado. <span>&nbsp;</span></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 03 Aug 2006 12:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;LA LLAMARON DUDA&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/080201-strongfont-size-4-la-llamaron-duda-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/080201-strongfont-size-4-la-llamaron-duda-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">La Negaci&oacute;n</span><span style="font-family: Tahoma"> no quer&iacute;a casarse. Tampoco quer&iacute;a enamorarse. Prefer&iacute;a seguir solo, porque en su juventud, en esos a&ntilde;os en los que todos los sentimientos se confunden y se magnifican, se hab&iacute;a llevado muchas desilusiones. La Negaci&oacute;n hab&iacute;a rechazado a muchas pretendientes y se hab&iacute;a acostumbrado a la soledad de las dos paredes de su casa: la N(orte) y la O(este).&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Aquella ma&ntilde;ana no era distinta de otras. Hab&iacute;a salido a comprar el pan y el peri&oacute;dico, como siempre en la misma panader&iacute;a y el mismo quiosco de todos los d&iacute;as. Porque la Negaci&oacute;n era un ser de costumbres firmes y arraigadas. Sin embargo, aquella ma&ntilde;ana, cuando lleg&oacute; al quiosco con su pan bajo el brazo advirti&oacute; que hab&iacute;a una chica nueva atendiendo. Era todo sonrisas, amabilidad y dulzura. Sus enormes ojos sinceros le atrajeron desde el primer momento. Y desde el primer momento empez&oacute; a luchar contra ese sentimiento. La chica le mir&oacute; de frente y su sonrisa le pregunt&oacute; qu&eacute; deseaba. <em>Pasar contigo el resto de mi vida</em>, pens&oacute; la Negaci&oacute;n. <em>El</em><em> ABC</em>, dijo hura&ntilde;o y mir&aacute;ndose la punta de los pies. La chica le extendi&oacute; el peri&oacute;dico, le dio las gracias y cuando la Negaci&oacute;n ya estaba d&aacute;ndose la vuelta para escapar de all&iacute;, le dijo: <em>Me llamo Afirmaci&oacute;n, espero verte por aqu&iacute; m&aacute;s d&iacute;as</em>.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">La Negaci&oacute;n</span><span style="font-family: Tahoma"> volvi&oacute; todos los d&iacute;as desde entonces, a la misma hora, durante seis meses y cuatro d&iacute;as. Jam&aacute;s le dijo nada a la Afirmaci&oacute;n acerca de sus sentimientos, pero tampoco hac&iacute;a falta. Se hab&iacute;a quedado prendado de su optimismo, del brillo de sus ojos, de esa sonrisa eterna y de la dulzura que impregnaba a un oficio aparentemente tan gris. Hablaban de vaguedades, la Negaci&oacute;n se empe&ntilde;aba en mostrarle siempre la parte m&aacute;s fea de la vida y la Afirmaci&oacute;n se empe&ntilde;aba siempre en mostrarle la otra cara de la moneda. Nunca estuvieron de acuerdo en nada&hellip; o al menos, en nada de lo que hablaban. Por eso, el d&iacute;a que se dieron el primer beso, no hablaron. No volvieron a hablar, de hecho, hasta el d&iacute;a que se casaron. Lo hicieron por el rito del Amor, un rito ancestral en el que no hac&iacute;an falta las palabras. Se casaban a base de besos y caricias, de miradas c&oacute;mplices y abrazos de eternidad. De haberse casado por la Iglesia, Negaci&oacute;n nunca habr&iacute;a dado el &ldquo;S&iacute; quiero&rdquo;&hellip;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Los padres de ambos aceptaron aquella uni&oacute;n a rega&ntilde;adientes. Al principio trataron de disuadirles argumentando que eran completamente distintos, que no ten&iacute;an nada en com&uacute;n y que nunca estar&iacute;an de acuerdo en nada. Y Negaci&oacute;n siempre les contestaba: &ldquo;<em>Si ella fuera como yo, nunca se habr&iacute;a enamorado de m&iacute;&rdquo;</em>.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Sus padres, sin embargo, no estaban equivocados. Nunca se pusieron de acuerdo en nada y siguieron siendo completamente diferentes. Pero a los nueve meses exactos de la boda, naci&oacute; su primera hija y con ella los extremos empezaron a acercarse, los blancos y los negros se fueron fundiendo para crear grises, las noches y los d&iacute;as encontraron un mediod&iacute;a, y entre el s&iacute; y el no de ambos empez&oacute; a crecer su hija. La llamaron Duda&hellip;</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 02 Aug 2006 03:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;DE SOLES Y DE OLIVOS&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/072101-strongfont-size-4-de-soles-y-de-olivos-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/072101-strongfont-size-4-de-soles-y-de-olivos-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">A veces la naturaleza premia mi tenaz insomnio. Y mientras otros duermen, yo asisto al despertar de soles y de olivos.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma"></span><span style="font-family: Tahoma">Lo fotograf&iacute;o&hellip; Por si alguna vez el recuerdo me miente y llego a creer que fue un sue&ntilde;o. Por si alguna vez el sol se quedara dormido. </span></p>]]></description><pubDate>Fri, 21 Jul 2006 16:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;SUE&#xD1;OS&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/071901-strongfont-size-4-suenos-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/071901-strongfont-size-4-suenos-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">La ni&ntilde;a lloraba sin querer contenerse. Lloraba como si quisiera agotar todas sus l&aacute;grimas. La madre trataba de consolarla, completamente desconcertada.&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span><span style="font-family: Tahoma"><br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">-&iquest;Qu&eacute; le pasa ahora a la ni&ntilde;a? Por Dios, c&oacute;mo llora&ndash; pregunt&oacute; el padre mientras intentaba leer el peri&oacute;dico.<br /></span><span style="font-family: Tahoma">-No lo s&eacute;, no tengo ni idea&ndash; respondi&oacute; la madre con la angustia colgando de la voz.</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">Unas horas antes, la ni&ntilde;a le hab&iacute;a contado a su padre el regalo que quer&iacute;a por su sexto cumplea&ntilde;os.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">-La luna. Quiero la luna con una cuerdecita para poder llevarla atada siempre a mi mu&ntilde;eca.</span><span style="font-family: Tahoma">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">El padre se ri&oacute; a carcajadas.<br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: Tahoma">-No puedo regalarte la luna, chiquilla. &iexcl;Qu&eacute; cosas tienes!<br /></span><span style="font-family: Tahoma">-&iquest;Por qu&eacute; no? <br /></span><span style="font-family: Tahoma">-Porque la luna es inalcanzable&hellip;<br /><br /></span><span style="font-family: Tahoma">La ni&ntilde;a lloraba sin querer contenerse. Acababa de descubrir que exist&iacute;an sue&ntilde;os inalcanzables.</span> </p>]]></description><pubDate>Wed, 19 Jul 2006 03:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;SEGUNDAS OPORTUNIDADES&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/071401-strongfont-size-4-segundas-oportunidades-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/071401-strongfont-size-4-segundas-oportunidades-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;">Necesitaba una segunda oportunidad. Un segundo intento de no repetir los mismos errores. As&iacute; que rellen&oacute; con decisi&oacute;n la solicitud, lami&oacute; el sello y lo peg&oacute; en la esquina superior derecha. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><br />Esper&oacute; el correo durante d&iacute;as. Miraba el buz&oacute;n compulsivamente, rebuscando entre la publicidad un sobre verde. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><br />Pensaba a diario en todas las veces que se hab&iacute;a equivocado en su vida. En las meteduras de pata, en las confusiones y malentendidos, en las decisiones tomadas sin meditar, en el da&ntilde;o que hab&iacute;a provocado a los de su alrededor. Y cuando se tomaba un respiro, la &uacute;lcera volv&iacute;a a traerle los recuerdos.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><br />Dos semanas despu&eacute;s, por fin lleg&oacute; la carta. Pero el sobre era rojo. Extra&ntilde;ado, lo abri&oacute; y ley&oacute; el mensaje escrito sobre una enorme se&ntilde;al de &ldquo;Prohibido&rdquo; impreso en la hoja: &ldquo;<em>Denegada su petici&oacute;n de una segunda oportunidad. A&uacute;n le quedan tres primeras oportunidades</em>&rdquo;. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><br />Se le cay&oacute; el alma a los pies. &iquest;Qu&eacute; voy a hacer ahora? </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><br />Ten&iacute;a que gastar a&uacute;n las tres primeras oportunidades que le quedaban. Ten&iacute;a que seguir equivoc&aacute;ndose, cometiendo errores, conduciendo su vida hacia el precipicio, llev&aacute;ndose por delante todo aquello que quer&iacute;a...</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><br />Ese es el problema de esta vida, pens&oacute;. El maldito problema: las segundas oportunidades siempre llegan despu&eacute;s de haber agotado las primeras.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 14 Jul 2006 11:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;&lt;font size="4"&gt;PRINCIPIO(S)&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;</title><link>https://cantosrodados.blogia.com/2006/071301-strongfont-size-4-principio-s-font-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://cantosrodados.blogia.com/2006/071301-strongfont-size-4-principio-s-font-strong.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><span style="font-family: Tahoma">Un principio. Eso es lo que andaba buscando entre las sombras. Sal&iacute;a por las noches, amparada por la oscuridad, y revolv&iacute;a basuras, cartones y restos podridos de comida buscando el origen de su vida. Sab&iacute;a que la hab&iacute;a envuelto hace muchos a&ntilde;os en unas viejas servilletas amarillentas y la hab&iacute;a tirado. Pero no recordaba ya d&oacute;nde. </span></span></p><p align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><span style="font-family: Tahoma"></span></span><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><span style="font-family: Tahoma"><br />Recordaba, eso s&iacute;, que desde aqu&eacute;l momento, todo se detuvo. El tiempo muri&oacute; y las horas se olvidaron de separar los d&iacute;as de las noches. El sentido dej&oacute; de tener sentido y la raz&oacute;n perdi&oacute; sus argumentos. La vida s&oacute;lo continuaba en el fondo de un cart&oacute;n de vino. Le&iacute;a su pasado en los posos de una oxidada petaca de whisky y ve&iacute;a desvanecerse su futuro en todos esos ojos que evitaban mirarla. </span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><span style="font-family: &#39;Comic Sans MS&#39;"><span style="font-family: Tahoma"><br />Viva o muerta val&iacute;a lo mismo. Y a ella lo mismo le daba. Pero muerta no resultar&iacute;a inc&oacute;moda para nadie. Por eso, aunque s&oacute;lo fuera por seguir desviando miradas y provocando v&oacute;mitos de conciencias, segu&iacute;a buscando cada noche el principio de su vida. </span></span></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 13 Jul 2006 14:16:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
